7 julio, 2020

EL ESTADO PRESENTE EN LA VILLA DE AZUL. CERRAR EL BARRIO ES SOLO UNA MEDIDA PARA PROTEGER A LOS CIUDADANOS

QUILMES.- Por el brote de contagios de covid-19 en la Villa de Azul el gobierno de la provincia de Buenos Aires y  los municipios de Quilmes y Avellaneda, tomaron la decisión de aislar el barrio por catorce días.

Se registraron  52  nuevos casos positivos de covid-19 en la Villa  Azul , estos resultados corresponden a los testeos realizados el día de ayer. En cuatro días las personas infectadas llegaron a sumar ciento cuarenta y cuatro infectados.

Aerom Noticias dialogó  con el Sub Secretario de Medio Ambiente de Quilmes Rolando Salas sobre la situación en la Villa de Azul  y esto nos dijo sobre cómo se genero el brote de covid-19  “los casos positivos que detectamos en  Villa Azul, tienen que ver con un epicentro, en una  canchita de futbol donde los chicos se juntaban a jugar campeonatos (durante la cuarentena)  y de allí se disperso el virus por el barrio. Es un barrio grande,  tiene 8 mil personas y  está dividido en dos partes,  una pertenece a Quilmes y la  otra en  Avellaneda, pero básicamente estamos trabajando en forma conjunta”

La Villa de Azul está ubicada entre los Municipios de Avellaneda y Quilmes de la provincia de Buenos Aires. Azul y Villa Itatí son barrios populares que surgieron  hace 45 años, durante el último gobierno militar en Argentina. En un primer momento estas villas formaban una solo hasta que las separó la autopista del Acceso Sudeste que rodea los márgenes de Avellaneda y Quilmes.

 Sus primeros habitantes se asentaron alrededor de los basurales de Wilde en Avellaneda y Bernal en Quilmes. Como tantas villas del país Azul creció sin políticas de urbanización y deficiencias en el tendido de redes cloacales y de agua potable. Entre los años 2009 y 2015, durante la Intendencia de Jorge Ferraresi en el  Municipio de Avellaneda urbanizo el 85% de la parte de la villa que  le corresponde. Por lo que esta parte tiene mejores posibilidades sanitarias  de controlar el  brote del virus covid-19. Distinta es la realidad de parte de la villa que quedo dentro del municipio de Quilmes, donde las administraciones anteriores en el municipio poco o nada hicieron por mejorar la calidad de vida de sus habitantes.   

Los hogares en estas barriadas están compuestos por más de una familia y llegan a vivir en ellos  hasta 10 o 12personas. Subsisten con deficiencias  alimentarias sin  agua potable en muchos casos  y pésimas condiciones edilicias.

 Todo esto  hace imposible el cumplimiento riguroso de un aislamiento social,  que este en sintonía con los parámetros óptimos para evitar una propagación exponencial  del virus como prevenir el  colapso en el sistema sanitario. 

La  cuarentena  dentro de los barrios populares lleva a que niños, adolescente y jóvenes se ven forzados a salir de sus  pequeñas casas y  deambulan por pasillos y calles de la villa. Y esa es también  la historia de la Villa de Azul.

Es por eso que en el municipio de Quilmes como en el de Avellaneda tomaron junto al gobierno de la provincia de Buenos Aires la decisión de aislar el barrio de la Villa de  Azul y tal vez sea necesario hacer lo mismo con la Villa Itatí,  si se llegaran a confirmar casos de contagio en ella.

Rolando Salas explico que el municipio de Quilmes cuenta  “con la asistencia de  la provincia, para cubrir los requerimientos de  seguridad, salud y alimentos” también se dispuso la presencia en el barrio del Ejercito Argentino para  colaborar en  la logística. Por la complejidad de la situación Organismos Nacionales asisten al barrio a través del Ministerio de Salud y Desarrollo Social.  “También hay  situaciones especiales que atender,  personas  discapacitada y trabajadores  que necesitan certificados para presentar en sus lugares de trabajos a los que obviamente no pueden asistir. El municipio en particular,  a volcado todo su esfuerzo desde tres centros de monitoreo y comando donde se están articulando las diferentes acciones que se requieren,  considerando que esto va a duran por lo menos 14 días”

En estos barrios vulnerables para poder garantizar el éxito del aislamiento se debe asegurar desde el estado el 100% de los alimentos y todo aquello que la población requiera. Como pañales, medicamentos,  elementos de limpieza y desinfección. De lo contrario las personas optaran por abandonar el barrio en búsqueda de estos elementos esenciales.

Nadie puede entrar o salir de la Villa de Azul, salvo quienes están atendiendo la emergencia, tampoco hay almacenes ni ningún tipo de negocia abierto donde sus habitantes pudieran ir a comprar lo que necesiten.

Para hacer frente a la emergencia el estado asiste a “cada familias recibe un  bolsón de mercadería de  15 kilos de alimentos secos y frescos que debería alcanzar para una semana quizás un poco  menos,  dependiendo de la cantidad de integrantes que tengan,  obviamente eso se va a reforzar diariamente si es necesario.”

Para una mejor eficiencia desde el municipio de Mayra Mendoza “ El barrio se dividió en  diez zonas,   cada una tiene un referente, lo que es muy importante, para la distribución de los recursos, para que la ayuda les llegue a todos”  “Las entregas  las hace el Ejercito Argentino y defensa civil con equipo  de bioseguridad y los alimentos se preparan en dos centros de acopio y se arman los bolsones y ahora estamos ajustando algunos temas que tiene que ver con las entregas de pañales  y medicamentos”. Para mantener controlada la carga viral en la villa “permanentemente entran equipos de desinfección,  van casa por casa,  desinfectando y  los casos sospechosos están  aislados con atención medica personalizada”.

La gente en la villa es reticente a permitir que le practiquen el hisopado, temen estar contagiados y verse obligados a abandonar sus casas. Con el riesgo que eso conlleva, la perdida de los pocos bienes que poseen. En eso esta trabajando el municipio de Quilmes, en poder contener a los vecinos de la villa y  generar la  confianza  suficiente para que les permita pensar en su salud sabiendo que sus cosas están  seguras.

Muchos de los contagiados son chicos muy jóvenes  de 14 a 20 años. Ellos se contagiaron en la  “canchita de los torneos» villa adentro. Los contagiados son derivados, en los casos leves o asintomáticos, a la Universidad de Quilmes. Mientras que los casos más severos son internados en el Hospital de Wilde o a la clínica de camioneros de Antártida Argentina en Capital.

Los promotores y agentes sanitarios que recorren la villa casa por casa,  dicen que los vecinos aseguran que  “el foco de contagio» fue un torneo de fútbol que duro toda la madrugada. Y que hubo público presente,  por lo menos 200 personas son las que se juntaron.

La Intendenta de Quilmes Mayra Mendoza explica que la medida extrema de “cerrar” la Villa de Azul  es la única medida de prevención posible. Ya que   “Hoy se considera contacto estrecho el barrio”. El imprescindible poder llegar con el estado casa por casa,  para constatar cada situación y poder dar una respuesta a cada una de las realidades.

FOTO: Maxi Failla

Redacción: Aerom noticias

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