26 mayo, 2020

EN LAS VILLAS ARGENTINAS EL HAMBRE NO ENTIENDE DE CUARENTENA

VILLA 31.- El paciente 0 de la villa 31 se conoció el martes de la semana pasada. Hoy una semana después de ese primer contagio, el virus tuvo una expansión exponencial.

La mujer que protagonizó el primer caso de contagio de covid-19 en la Villa de Retiro es una cocinera de un comedor comunitario. Ella  cocinó en el comedor del barrio,  ese día en el que la diagnosticaron tener el virus del  coronavirus   con diez compañeros de la organización social a la que pertenece y tomó mate con dos compañeras.

Una vez que sus compañeros se anotician de que ellos también estaban  en riesgo de haber adquirido por  contagiados covid-19 tomaron la decisión de auto aislarse.  Porque nadie del gobierno de la provincia fue a la villa para bridarles un lugar donde pasar el aislamiento social hasta confirmar la enfermedad.

 En la villa ocultar  sus identidades fue  vital, el pánico que provoca en la vecindad  la proximidad del virus puede poner en riesgo a quien sea potencialmente un portador del mismo.

Los pobres de las villas argentinas no quieren contagiarse ni ponerse en riesgo aunque en la mayoría de las veces exponerse al contagio no es una opción. El hambre no respeta cuarentenas, por eso en las villas no se cumple el aislamiento obligatorio. Las personas salen a buscar alimentos o a tomar aire porque viven en precarias casas todos hacinados.

Por eso la llegada del coronavirus a la Villa 31 de la Ciudad de Buenos Aires es una bomba de tiempo.  El gobierno de las Ciudades de las Provincias y de la Nación tiene que extremar la ayuda en las villas del país si no queremos fracasar en la lucha contra la pandemia.

 Esto decía una de las cocineras aisladas y que finalmente terminó contagiada de covid-19 “Me llaman del Gobierno de la Ciudad de la secretaria…  y me preguntan  como estoy… (la verdad) las mediadas de cuarentena que estamos haciendo es porque lo garantizan los compañeros de las organizaciones sociales.”

FOTO: GETTY

Redacción: AERON NOTICIAS                                   

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