La crisis que desató en el gobierno el escándalo de los créditos hipotecarios del Banco Nación aumentó la presión de los ministros para que Javier Milei eche a Manuel Adorni.
Las tropelías del jefe de gabinete se convirtieron en un yunque para la imagen de Milei porque pegó de lleno en el discurso de la moral del que se jactó el propio presidente en la última asamblea legislativa, además de dar por perdida la lucha contra la casta.
Lo que más motiva a los ministros a pedir un cambio de gabinete es que casi a diario aparecen nuevas hojas del libro de las andanzas de Adorni y de su esposa. Clarín adelantó que el fiscal Gerardo Pollicita investiga entre 15 y 19 viajes de Adorni como funcionario y esta semana pedirá más pruebas. Es decir que además del viaje en avión privado a Punta del Este y de sus vacaciones en Aruba, la Justicia sospecha que el matrimonio hizo otros viajes exóticos sin poder justificar los gastos.
Esta semana irá a declarar la escribana de Adorni, Adriana Nechevenko, y luego Pollicita citará a declarar a las dos jubiladas que le "prestaron" 200 mil dólares a Adorni para la compra de su departamento en Caballito. Finalmente le tocará el turno al periodista Marcelo Grandío, que compartió el vuelo a Punta del Este con la familia Adorni. Ese es, según anticipó el periodista Nicolás Wiñazki, el testimonio que más preocupa a Karina.
"Ojalá Adorni por lo menos hubiera sacado un crédito en el Banco Nación", bromean con resignación en el gabinete.